Para hacer algo diferente, nos aventuramos con Jason a la capital Mendocina para pasar unos pocos días y hacer alguna actividad recreativa. Luego de una llegada bastante estresante, ya que él venía con el tiempo “adecuado” para irnos desde Ezeiza hasta Aeroparque y tomar el avión a MDZ al final todo resultó bien y a horario, así que el lunes 4 a las 11 nos tomamos el Tienda León y ya alrededor de las 12.30 nos quedamos un rato en el AMAE Lounge del Jorge Newbery hasta las 16.20 en el que salió nuestro vuelo de JetSmart hacia el oeste argentino. Un viaje tranquilo, sin sobresaltos ni turbulencia. Un taxi nos dejó en nuestro hotel “Huentala” esa tarde cálida que resultó un viaje bastante corto por suerte.
Caminamos por la peatonal y fuimos a cenar unas empanadas en un lindo café y heladería, lo que nos llevó obviamente a la selección de un rico postre


Luego de tanto viaje, nos fuimos a dormir, el hotel de apariencia antigua fue bastante cómodo.
Por medio de la agencia Kahuak me organizaron las excursiones, la verdad super correcto todo.
al día siguiente nos vinieron a buscar a las 9 AM (jamás en mi vida tan puntual, al punto de que nos llamaron a las 9 con 1 segundo para avisarnos que estaban esperándonos, ja.
Fue en Potrerillos en donde nos aventuramos a hacer un poco de Canopy (un conjunto de tirolesas) en la montaña, 6 para ser exactos. es como que utilizas una línea para llegar al siguiente punto y desde allí deslizarte en la que sigue.
Una vez ya con el equipo puesto, arnés y casco la primera vez es obviamente la más estresante si nunca antes lo has practicado, pero ya la segunda uno se manda con más coraje y disfruta, las últimas dos son las más largas y son sobre el río, en donde se siente el viento en la cara y se logra ver todo el hermoso paisaje alrededor, encima con el permiso de los guías, que me dijeron que necesito buen empuje, así que velocidad… “la que dé”… y lo disfruté al máximo.
Habrá durado unas dos horas finalizar el recorrido.
Luego de recuperar el aliento (el trayecto entre algunas estaciones requiere hacer subidas empinadas) nos sentamos a almorzar en el lugar, que fue muy agradable con el río y las montañas al fondo, aunque bueno, fueron 3 horas hasta que volvía el transporte para alcanzarnos al hotel nuevamente.
Esa tarde cenamos en el hotel una deliciosa cena (no voy a comentar los precios, pero contaba con mis ahorros de mucho tiempo por las dudas, aunque entre nos, no la pagué yo, ja)
Ya el miércoles nos levantamos y fuimos a caminar hasta el parque San Martín, aunque la compañía no quiso adentrarse porque haríamos una actividad más tarde, nos sentamos y miramos la vida pasar, mucha charla y luego al hotel a juntar un poco de fuerzas.
18:00 horas nos vinieron a buscar para llegar hasta Lunlunta. en donde nos esperaban los caballitos para hacer una cabalgata…Lo que no sabía yo es que ésta era por las laderas de la montaña, con empinadas subidas y bajadas, con los caballos a veces resbalando un poco por la cantidad de piedras. al subir fue muy emocionante, con los paisajes de fondo, y la emoción de la actividad y de montar luego de décadas nuevamente.
Afortunadamente Lenny (si recuerdo bien y no lo estoy re-bautizando) se manejaba con inglés, así que fue muy conveniente para nosotros.
Llegamos hasta la cima y nos sacamos algunas fotos con una espectacular vista de la ciudad, las montañas, la refinería y el sol haciendo su descenso hasta ocultarse.
Ahora es donde aparece la parte más emocionante, mientras realizábamos nuestra vuelta con el sol ya oculto y la oscuridad a cada paso aumentaba, completamente delegando mi confianza en el caballo hicimos el trayecto a oscuras con la ciudad emanando todas sus luces, la cordillera que apenas se notaba en una leve sombra y las estrellas sobre nuestras cabezas. Llegamos sanos y salvos.. esos pingos sí saben lo que tienen que hacer y lo hacen.
Allí terminamos nuestra travesía en una cena con Asado, empanadas, vino y fruta de postre (sí, estaba delicioso)
Ya al día siguiente no había mucho que hacer, se terminó todo, vuelta a Buenos Aires, etc, etc, etc. jaja (no quiero ni recordar que se terminó)
Que lindo
Que hermoso paseo!!! Y me imagino el descanzo luego de tal asaña…